Entrevista a Dunia

Dunia Coll, Coordinadora en CENTURY 21 Capital Lpa y Mejor Coordinadora del año 2018 en España

Dunia Coll
Dunia Coll, Coordinadora en CENTURY 21 Capital Lpa

¿Cuánto tiempo llevas en la marca CENTURY 21 Capital Lpa?

Éste ya es mi tercer año. Venía de otro sector, pero también en tema de administración.

Estudié economía, tuve la oportunidad de trabajar en una clínica de atención al paciente y eso me gustó mucho. Me apasiona la contabilidad y el trato con los clientes, así que cuando me dieron la oportunidad de trabajar aquí compaginando ambas, me encantó.

¿Cómo ves el mercado inmobiliario actualmente?

Sí que es verdad que hemos venido de una buena época en la que el sector inmobiliario se ha movido mucho y la gente ha comprado y vendido mucho. Se está especulando que empieza otra vez una tendencia a caer las ventas y las operaciones, pero de momento nosotros no lo hemos notado como tal. Hay épocas del año en que son más fuertes las ventas y el trabajo en sí, pero actualmente no he notado ese cambio drástico que dicen que va a haber. Supongo que con el tiempo, si no se equivocan los expertos, lo veremos y nos adaptaremos a él lo mejor posible.

¿Qué es lo que más te gusta de tu actividad profesional como coordinadora en CENTURY 21 Capital Lpa?

Como te comenté, el trato con clientes, resolver problemas y tener retos. Estar en la posición de ayudar a un cliente y hacerle ver que aunque crea que su situación es drástica y que no va a salir adelante, poner yo todas las herramientas que tenemos aquí para solventarlo. Lo más que me gustan son los retos que me pone la oficina. Los asesores siempre están retándote. Que los clientes además no noten que ha habido un problema desde el principio sino darles todo hecho y que ellos estén tranquilos; que los nervios y la presión las sintamos nosotros.

A veces la presión te puede, pero lo intentamos llevar lo mejor posible. Soy una persona con carácter y mucha energía y siempre estoy revolucionada por así decirlo y esa es la energía que necesito para llevar a todos los asesores por el buen camino.

Yo respeto mucho el trabajo de los asesores, pero no es para mí. A mí me gusta estar ayudando desde atrás. También, en el día a día, me piden opinión en su promoción, en cuanto a los diseños de flyers, revistas… y en eso les ayudo. Y todo el tema de oficina, que no falte de nada y ellos estén completos con todo lo que necesitan y haya las menos quejas posibles. Soy de las de papel y bolígrafo, me encanta. A pesar de ser joven, soy un poco de la antigua escuela. Me agendo y organizo mejor así y voy a tiro hecho.

¿Qué es lo que has aportado a la marca en estos 3 años?

Lo principal es estar siempre predispuesta a ayudar, atenta a cualquier necesidad que tengan, tanto clientes como asesores. Y ser ágiles es algo que la gente agradece mucho y no trasladar a los clientes la presión de nuestro puesto de trabajo. Que desde fuera parezca que todo es fácil. Aportar eficacia, seriedad y decir las cosas. Siempre hay algún cliente que viene alterado, así que debemos transmitir tranquilidad. En ese aspecto, yo siendo muy nerviosa e impulsiva, en esos momentos me relajo y entiendo la otra parte y su preocupación, tratando de solventar lo más rápido posible el problema.

¿Qué consejos le darías a un compañero que acaba de comenzar su carrera profesional como asesor inmobiliario?

Yo hago las primeras entrevistas a los asesores cuando se quieren incorporar a nuestra oficina y siempre les digo lo mismo: que este trabajo, aunque seas un profesional independiente y tú mismo te pongas tus reglas y horarios, les recomiendo que se lo tomen como un trabajo normal de oficina, porque en la constancia, el trabajo organizado, el marcarte una agenda clara y un procedimiento, eso es vital para que el trabajo como asesor salga adelante, sea fructífero y vea los resultados lo antes posible. Se los recomiendo porque es la mejor manera de que ellos vean que éste puede ser el trabajo de su vida y que realmente se puede vivir de ello sin problema.

Nosotros siempre damos una formación en la que explicamos el procedimiento interno de la oficina, cómo rellenar documentos y contratos y también se les da unas pautas a seguir y recomendaciones. Por ejemplo, de tal hora a tal hora llamar a los clientes, o determinados días ir por las calles y hablar con conocidos, vecinos y gente de tienditas de su barrio. Todas las semanas tenemos formación, a los nuevos para que vayan conociendo los procedimientos de casos especiales como el de naves industriales, que tienen un procedimiento especial. Para los más veteranos, que vayan refrescando los conocimientos. Le digo a los asesores que nuestra máxima es que ellos estén siempre informados y formados para que puedan resolver más rápidamente las dudas de los clientes dando confianza y buena imagen dando respuestas claras.

Esta formación la dan entre el gerente y el director comercial. Cómo hacer las primeras llamadas, cómo contactarlos, tratarlos y la cuestión del marketing. Todos esos consejos se dan a los asesores, más enfocado a ellos que a nosotros como coordinadores.

Consejo más personal sería la empatía, que es algo primordial. La gente cuando viene aquí muchas veces es porque tienen una necesidad de venta y necesitan solventar la operación lo antes posible. No todos los casos son así, pero sí la mayoría, ya sea por divorcio, herencia o cualquier tipo de circunstancia que hace que estén un poco más escépticos a los problemas, a que les pongas trabas, a que no los trates bien… Entonces hay que saber ponerse en la situación del otro y solucionar los problemas sin trasladarlo al cliente y hacerle ver que el proceso va a ser tranquilo.

¿Qué cualidades consideras que debe tener un asesor?

También la empatía y la humildad por descontado, eso ya tendría que ser de fábrica. Con eso contamos, evidentemente no puedes creerte mejor que nadie y mucho menos en el trabajo y menos tratando con clientes. Tienes que ser respetuoso, considerado y amable con el cliente y tus compañeros.

Que sea una persona valiente, con ganas y positividad. Es importante porque no siempre durante todo el año tienes épocas favorables de trabajo por lo que tienes que saber gestionar las malas épocas, no hundiéndote, sino trabajando, formándome y ayudándote más para que el trabajo salga. Siempre el tirar para adelante y estar dispuesto a trabajar. Evidentemente hay días o épocas mejores y peores, pues somos humanos y todos tenemos nuestra vida personal que influye en el trabajo, así que hay que saber manejarlo y trabajar día a día siendo una persona emprendedora.

¿Qué crees que aporta el sistema CENTURY 21 a los asesores y a ti como coordinadora?

Creo que lo más que me gusta de CENTURY 21 son los procesos. Es para tomarlos en serio y hacer caso de ellos, porque además de estar funcionando los siguen mejorando. Que cada parte de la oficina tenga una estructura ayuda a asesores y a nosotros coordinadores.

Además, la coordinadora de Canarias te contesta sobre la marcha y saber que tienes ese apoyo en cosas que no puedes controlar o no dependen de ti, está bien saber que puedes contar con ellos. Si tengo que destacar algo de la marca son los procedimientos, ya que siguiéndolos llegas a tener el éxito tanto como para ser un buen asesor como para llevar las operaciones a buen fin. Es una estructura bien pensada y montada.

¿Cuál consideras que ha sido tu progreso personal en estos años con la marca?

Después de 10 años de carné, por fin pude comprar mi coche y eso para mí era impensable. Eso es todo un logro para mí.

Al principio tenía el turno partido y era un poco más agobiante, pero ahora al ser dos compañeras nos vamos turnando y puedo dedicarme a mis hobbies, gimnasio, coser… (de máquina de coser… como una señora, te digo yo que soy de la vieja escuela en todos los aspectos). Así compagino el trabajo con mis hobbies y tengo la tranquilidad de poder desconectar, salvo excepciones en los que el asunto depende directamente de mí.

Esto es para mi algo muy importante, el tiempo de relax y desconexión.

¿Nos compartirías alguna anécdota?

La anécdota fue este año en la convención porque me llevé el premio de coordinadora después de 3 años. Llevaba todo el año pensando en que quería ese premio, le preguntaba al gerente qué tenía que hacer para llevarme ese premio. Era además el mejor año, pues 14 asesores se llevaban premio y la oficina también por su trayectoria, así que era como el colofón. Y fui a Lisboa sin saber si me llevaba el premio, entonces Pedro el gerente muy inteligentemente se guardó el secreto. Minutos antes de subir al escenario me lo comunicó delante de mis compañeros, fue enorme la emoción que sentí y la alegría que me llevé y compartirlo con todos ellos en ese momento. No podía parar de llorar y fue espectacular. Con este recuerdo me quedaré para siempre.

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