ENTREVISTA A BELÉN Y GUSTAVO, ASESORES DE CENTURY 21 CASAS IDEALES

ENTREVISTA A BELÉN Y GUSTAVO, ASESORES DE CENTURY 21 CASAS IDEALES

1. ¿Cuánto tiempo lleváis en la marca CENTURY 21?

B. Empecé el 3 de febrero de 2016, así que en el próximo mes de febrero haré 4 años que llegué a la marca. Comencé mi experiencia laboral como escaparatista para El Corte Inglés, desarrollando esta profesión durante 5 años, estuve trabajando para un estudio de arquitectura 2 o 3 años más como delineante y haciendo trabajo de campo; posteriormente, en plena crisis, trabajé para una empresa de alimentación gestionando el patrimonio que habían adquirido como inversiones para la RIC. El último trabajo en el que colaboré antes de entrar en la marca fue dentro del sector de las gráficas publicitarias.

Estudié Diseño de Interiores y Arquitectura Efímera, y al nacer mi primer hijo, cursé de manera online estudios como Técnico en Gestión Inmobiliaria, aunque nunca pensé que fuese a ejercer esta profesión. Esto era una pieza del puzzle que me interesaba y completaba lo que me gustaba: el diseño y la decoración.

G. Yo vengo del sector de la construcción. Cuando terminé mis estudios, empecé a trabajar en una empresa de prefabricados de hormigón, actividad que ejercí durante 18 años consecutivos. En junio de 2016 decidí emprender en el sector inmobiliario y aún sin tener experiencia en el mismo, Casas Ideales me dio esa oportunidad.

Lo interesante de la marca es que es multidisciplinar, hay gente que viene de todos los sectores y es lo que más valoro aquí, el aprender de todos y cada uno. Ése es el mayor valor de los asesores inmobiliarios dentro de la marca, que ninguno tenemos preparación específica como asesor, nos hemos tenido que reciclar y hemos tenido que aprender de nuevo. Es lo que más me gusta de la profesión.

2. ¿Cómo ha sido vuestra experiencia en la oficina CENTURY 21 Casas Ideales desde que llegaron?

G. Desde el primer momento me he sentido en casa. Entré sin saber lo que me iba a encontrar y desde el principio me sentí muy cómodo. Los primeros meses pensaba que no era para mí, sin embargo lo que me ató fue la oficina, sobre todo los gerentes Miriam y Juan Carlos, y con los compañeros me sentí acogido y respaldado siempre. Cuando sentía que me estaba equivocando y perdiendo el tiempo, tenía a alguien que me daba un empujón, y eso ha sido lo mejor. Me han apoyado y nunca me ha faltado nada. La oficina me eligió a mí por casualidad, igual en otra oficina a los 3 meses me hubiera ido. Considero que éste era mi lugar y esto es como una familia. Más que compañeros somos amigos.

B. Coincido con él 100%; todos llegamos aquí un poco de rebote y fue cuestión de probar suerte. Tardé en tomar la decisión, no me veía capaz, sin embargo Juan Carlos fue quien me convenció para que formara parte del equipo.

Lo primero que te atrapa es la calidad humana de los gerentes. Ahora somos un montón y el que entra se asusta al ver el nivel de complicidad que tenemos, el compañerismo se ha transformado en algo más que amistad, somos una familia. Al principio, cuando formas equipo, lo primero que te atrae es el grado de cercanía y compromiso de los gerentes y de las personas que forman parte de la oficina, siempre hay alguien que te apoya, que te ayuda a levantarte, que tiene una sonrisa, una palabra para animarte el día que estás triste o enfadarte cuando estás contento y te lo tiran abajo (se ríe…).

3. ¿Cómo veis el mercado inmobiliario actualmente?

G. Es verdad que hay mucha incertidumbre, sin embargo esa ha sido la tónica general desde que entré a trabajar en el sector. Yo creo que la situación del mercado ahora es una oportunidad de negocio y tengo claro que se pondrá más exigente. Hay que destacar, hacer las cosas bien y trabajar para que los clientes te recomienden, ése es nuestro objetivo. Gran parte de nuestros clientes proceden del círculo de influencia, sin embargo nos gustaría que fuese el 100%; siempre es más satisfactorio trabajar con recomendaciones. Cada vez tenemos que profesionalizarnos más, para poder diferenciarnos. Todos los días nos surge alguna duda o problema que solventar, lo que se traduce en un aprendizaje continuo. Con un bagaje de casi 4 años, creemos que contamos con la formación y experiencia necesaria para afrontar esta situación.

B. Ahora estamos en un momento de in pass, no sabemos lo que va a ocurrir, si los precios empezarán a caer o se mantendrán. Como asesor inmobiliario, tienes la obligación de transmitírselo a los clientes, tanto a los vendedores como a los compradores. Tienes que ser lo más profesional posible; si ya se está generando un mercado cada vez más exigente, en  breve va a ser el doble. Nosotros no acabamos el día sin haber aprendido algo nuevo. Tu nivel de compromiso con el cliente y lo que él te exija será mayor.

4. ¿Cuáles son vuestras funciones en la agencia y cuál es la actividad que más os gusta?

B. Nosotros empezamos siendo asesores y seguimos en ese puesto. Hasta mitad de este año y todo el año pasado, los gerentes confiaron en nosotros para formar a los equipos que entraban nuevos, y compaginábamos las dos funciones. A Gustavo le tocaba enseñarles a preparar los ACM´S (Análisis Comparativos de Mercado), cómo encontrar el mejor precio para esa vivienda, los testigos que hay por la zona… Yo me encargaba de formarlos y entrenarlos en las Presentaciones de Servicios, para que consiguiesen impactar en los clientes y les confiasen la venta de sus propiedades así como para fijar el mejor precio para las mismas. Lo importante no es enfocarte en la vivienda sino en las necesidades de esa persona, conocerla y llegar a lo más profundo. Al indagar e ir un poco más allá te das cuenta de situaciones personales que influyen mucho en la venta de un inmueble.

G. La etapa que estuvimos como formadores fue bastante interesante; tengo buenos recuerdos de las personas a la que formamos y, sobre todo, de las que siguen en la oficina;  a veces incluso nos llaman “profes” y es algo me hace sentir bien porque te das cuenta de que les has ayudado a poder ser alguien en este negocio. Cuando nos dicen que tienen un buen recuerdo de Belén y mío de cuando éramos sus formadores nos llena de orgullo.

5. ¿Cuál ha sido vuestro progreso y cuáles son los objetivos que tenéis marcados para 2020?

G. Yo ahora soy una persona completamente diferente a la que entró en todos los sentidos: el trabajar como asesor inmobiliario en Casas Ideales me ha cambiado totalmente. Soy una persona a la que le cuesta hablar en público y ahora me doy cuenta de que soy capaz de afrontar situaciones que antes me parecían imposibles, como por ejemplo en una Presentación de Servicios o una negociación. Son barreras que tenemos en la cabeza y que tenemos que ir quitándonos. Es verdad que hay cosas a las que aún me cuesta enfrentarme por mi personalidad, pero la evolución ha sido abismal. A mí no me cuesta relacionarme en el cara a cara, para mí es algo natural, lo cual me beneficia. Ahora medito más las cosas antes de hacerlas y soy una persona más empática. Creo que todo eso me lo ha aportado el tener que trabajar directamente con personas.

En cuanto a mis objetivos, no soy una persona que se ponga cifras, me gusta dar pasos adelante e ir mejorando cada día. Las cifras mejor las pone Belén. Mi objetivo es que sean mejor que el año anterior, lo que quiero es vivir cómodamente de esto, con estabilidad y sintiéndome orgulloso de lo que hago.

B. Di la verdad… Tenemos que ir todos a Nueva York.

En 2019 mis objetivos están más que superados, no puedo pedir más; para 2020 lo que quiera venir, bienvenido sea. Económicamente superar lo que hemos hecho este año.

Entré aquí siendo totalmente diferente a como soy ahora. Me cuesta bastante relacionarme por mi forma de ser, así como Gustavo tiene más don de gentes. Este trabajo me ha permitido ver que, lo que al principio era un disfraz auto-impuesto de súper agente inmobiliario para poder salir a la calle y vencer mis miedos, al final se ha transformado en mi verdadera personalidad. Ahora soy más divertida que antes, más segura de mí misma, mucho más profesional. Y cuando me escucho a mí misma pienso: “Hace 4 años yo era incapaz de decir esto a nadie”. Este trabajo me ha permitido sacar una faceta de mí que desconocía.

6. ¿Qué consejos le daríais a un asesor que acaba de comenzar su carrera y qué cualidades creéis que debería potenciar?

B. Principalmente, tener mucho aguante psicológico, aparte de un apoyo económico ya que al ser un trabajo autónomo te tienes que gestionar tu tiempo y dinero. Tiene que formarse muchísimo para dar el mejor servicio al cliente, ser constante, aprender que los problemas de los demás no son los de uno, ser resiliente y no cargarse con ellos.

G. No es un trabajo de casas sino de personas. La propiedad es la consecuencia de ganarte a la persona y no a la inversa. De la primera entrevista tienen que salir sabiendo por qué venden, cuáles son sus necesidades, inquietudes y conocer su situación personal o cambio de vida. A los asesores nuevos les digo que tienen que conectar con los clientes y generar vínculo.

7. ¿Qué aporta el sistema CENTURY 21 a los asesores?

G. Sobre todo, el respaldo de la mayor red inmobiliaria del mundo. Somos los más grandes, los mejores y eso se percibe; te va a permitir trabajar con seguridad y te abrirá muchas puertas. CENTURY 21 tiene unos protocolos ya probados y establecidos, si sigues sus pautas, conseguirás los objetivos. Es importante para los nuevos seguir el manual de libro y/o método y hagan lo que se les dice, hasta que sean capaces de amoldar el sistema a su forma de ser.

También se está haciendo bastante inversión en cuanto a posicionamiento de marca y cada vez nos conoce más gente. Es curioso cómo ha cambiado la percepción de la marca aquí en Canarias de forma exponencial.

B. La exclusiva ya no es una barrera, ya la mayoría de los clientes saben cómo trabaja CENTURY 21, los honorarios tampoco son un problema. La marca se ha ido introduciendo poco a poco, así como su forma de trabajo, nos avalan datos objetivos a nivel mundial. Es la mejor forma de colaborar para vender un inmueble. Nosotros somos la marca Belén y Gustavo, respaldados por la marca CENTURY 21 Casas Ideales y para nosotros es muy importante.

Otro punto importante es la formación constante que ofrece CENTURY 21, ninguna está tan pendiente de sus asesores.

8. ¿Habéis hecho marketing?

G. Hemos hecho porfolios personalizados, carteles, lonas y siempre estamos pensando de qué manera diferenciarnos. Tenemos que ser innovadores.

A nosotros nos gustaría trabajar con nuestro círculo de influencia, por lo que nuestras campañas deben ir enfocadas a él.

9. ¿Qué premios habéis logrado con la marca CENTURY 21?

G. El primer año fui Rubí y este año ya tenemos asegurado premio en Lisboa, veremos qué viene.

B. En mi primer año, el 2016, fui Rookie, en el 2017 conseguí mi primer Rubí, y el año pasado recogimos el Rubí como sociedad. Este año veremos qué pasa…

10. Contadnos alguna anécdota. 

G. Una de las más bonitas ha sido con un matrimonio adorable de octogenarios. Los conocimos haciendo puerta fría; se pusieron en contacto con nosotros 2 meses después de buzonear su casa, pues llevaban tiempo con el inmueble en venta. Firmamos el mandato, vendimos la casa en la primera semana, en la primera visita, a precio y de contado. En el círculo de la perfección no se puede pedir más. Ellos no se lo creían. Al vender necesitaban comprar una nueva propiedad en Santa Cruz con todos los servicios a mano (centros médicos, farmacias, supermercados y sitios para pasear sin tener que depender del coche). Le conseguimos un piso con las características que ellos buscaban a 100 metros de Plaza Weyler e incluso les buscamos la empresa que les hiciera la reforma. El trato fue inmejorable por las dos partes, quedaron muy contentos con el servicio que le dimos; la relación se convirtió en algo más que clientes y asesores… Ahora nos llaman para ir a tomar un café e ir a comer. Ha sido una de las mejores experiencias.

Otra anécdota mientras hacíamos puerta fría fue encontrarnos con un propietario que nos abrió las puertas de su vivienda, sin conocernos de nada, solo porque le habíamos caído bien. Nos subió a la terraza de su casa y estuvimos dos horas hablando con él. Nos dio el contacto de vecino que quiere vender, en realidad nuestro objetivo solo era generar esa confianza. El ser autónomo nos permite estar ese tiempo conversando, sin tener que estar mirando el reloj, en otras profesiones no te lo podrías permitir.

B. Nosotros conectamos mucho con los clientes, nos caracteriza que somos empáticos. Al ellos percibirlo es lo que hace que te abran la puerta de su casa, hacer una broma, sacar una sonrisa y crear relaciones.

G. Anécdotas con el círculo de influencia tenemos una bastante curiosa. Nos contactó un familiar que llevaba tiempo con su propiedad en venta con otra inmobiliaria, sin haber tenido los resultados esperados. Al analizar el problema y hacer el estudio de mercado detectamos que la propiedad era invisible en internet, ya que la promoción del piso no era la adecuada. Una vez transmitido nuestro punto de vista y al mostrarle todo lo que íbamos a hacer por su casa decidió confiarnos la venta. El inmueble salió al mercado 10.000€ por encima del precio al que estaba siendo comercializado por la otra inmobiliaria, y para su satisfacción se reservó el primer día de visitas a precio. Ahora quiere confiarnos la venta de otra propiedad que tiene en Denia. 

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